Creo que el nihilismo que siento a veces es hambre.

martes, abril 29, 2003

Demonio.exe

Después de haber desinfectado al siglo XX de toda forma de maldad insalubre, el espectro de la inmundicia regresa. El Diablo ha resucitado en los cultivo de laboratorio, e hibridaciones cibernéticas.
La maldad como sujeto es el demonio, pero como sujeto su historia y su praxis están veladas por el infra-mundo en el que circulan. Cuando es por fin iluminada por los rayos esterilizadores de la razón, la maldad es exorcizada y curada como una enfermedad-demonio-defecto. El sujeto pasa a ser un demente, un delirante que no puede integrarse a la realidad de la que todos participamos. La maldad necesita un sujeto, sin él, las instituciones tendrían que rendir y pagar cuentas por la existencia de la perversidad; por eso es necesario que cada individuo sea responsable de sus actos, o mejor dicho, de los actos que se expresan a través de él; sin un sujeto esto no sería posible.
En el mundo virtual del ciberespacio ha resucitado el diablo, pues a través de él ejerce su maldad. La maldad como la enfermedad se transmite por medio de pequeños bichos, seres menores, que tiene por única meta: hacer el mal. No es coincidencia que las enfermedades se transmitan de igual modo en que se propaga el mal. Nos protegemos de un resfriado, de una infección como nos protegemos del demonio, hechizándonos-inoculándonos, usando talismanes y escapularios, constriñendo nuestro cuerpo y lo que ingresa en él. La maldad determina la necesidad de excluir ciertos contenidos: los virus, los tacos de la calle, la pornografía, los cd´s piratas, la marihuana, el tabaco, la irresponsabilidad, etc...
Los hackers son un sujeto actual de la maldad que habita en el ciberespacio. Sin embargo su identidad no es determinable por las corporaciones policíacas de los Estados Unidos, sus esbirros son pequeños virus. El Pentágono y la NSA han declarado que están en todas partes, que se posesionan de las pc´s domésticas conectadas al Internet como zombies para hackear los Mainframes de esas misma corporaciones. Igualmente han señalado que son un peligro para la sociedad, pues pueden causar daños billonarios.
La existencia de los hackers y de sus actos es obnibulada por el mismo medio en el que circulan. De alguna manera, a pesar de ser un medio que hemos construido, el ciberespacio abre nuevas brechas metafísicas para la humanidad; es una construcción que nos supera como individuos al igual que la cultura. Es un espacio que está siendo habitado por la cultura y la praxis humanas. Es la concreción de la metafísica que creíamos muerta.
Creo que ahora puedo entender, o imaginar de otra forma, como las culturas antiguas inventaron los demonios.